El estelar jardinero asegura que la armonía del clubhouse y la fe colectiva serán claves en la lucha por un boleto a la Serie Final de LIDOM
La Romana, R.D.– Con el bate encendido, la confianza en su punto más alto y una fe que impregna cada jornada, Bryan de la Cruz afirmó que la química y la armonía interna de los Toros del Este serán determinantes en la etapa del Round Robin, donde el conjunto romanense buscará avanzar a la Serie Final del torneo de la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM).
El destacado jardinero resaltó que, más allá de los logros individuales, el éxito del equipo se ha sustentado en la unidad y la hermandad construidas desde el primer día de la temporada. A su juicio, esa conexión se refleja tanto dentro como fuera del terreno.
“Nuestro equipo ha demostrado mucha hambre de ganar. Somos un grupo maravilloso, con una armonía muy especial en el clubhouse. Dios nos guía en cada paso, hay hermandad y seguimos batallando”, expresó De la Cruz.
El principal candidato al premio de Jugador Más Valioso de la campaña también atribuyó el buen desempeño colectivo al respaldo constante de la fanaticada de La Romana, a la que calificó como un pilar emocional durante toda la temporada regular.
“La fanaticada romanense nos apoyó de manera especial. Ya logramos el primer objetivo, que era clasificar, pero ahora vamos por más. Tenemos sed de ganar y de hacer las cosas bien”, sostuvo.
Temporada de alto calibre
De la Cruz cerró la fase regular como líder en carreras remolcadas con 40, segundo en cuadrangulares con ocho, y se consolidó como un referente anímico dentro del conjunto taurino. El jugador aseguró que su rendimiento es resultado de la confianza en el plato y de sentirse en plenitud física.
“Estoy en mi mejor momento. Mi cuerpo está saludable y cuando estoy en el home siento que puedo ganar cada turno”, afirmó, descartando cualquier tipo de cábala.
A sus 29 años, el jardinero indicó que su enfoque seguirá siendo el trabajo constante, con la mira puesta en establecerse en las Grandes Ligas con los Filis de Filadelfia en 2026, dejando los resultados en manos de Dios.
Rivales y motivación
En lo competitivo, De la Cruz reconoció que el relevista Neftalí Feliz fue el lanzador que más dificultades le presentó durante la temporada. Asimismo, confesó que los Gigantes del Cibao son el rival al que más desea enfrentar en el Round Robin, luego de que estos dominaran la serie particular 8-2 en la fase regular.
“Los Gigantes nos complicaron mucho, pero ahora vamos por ellos. En el round robin la historia será diferente”, advirtió.
Rutina y fe
Fuera del terreno, el toletero mantiene una rutina invariable: comenzar cada día con dos o tres huevos sancochados y una oración.
“Eso no falla. Así arranca cada jornada, siempre poniendo todo en manos de Dios”, concluyó.
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