La nueva marca representa un momento de transformación profunda que se apalanca en una nueva estrategia de negocio, más centrada en la rentabilidad, el crecimiento y la ambición internacional.
La compañía cambia su denominación de “Grupo Piñero” a “Piñero”, permitiendo que el apellido vaya más allá de la familia, convirtiéndose en marca, y reflejando su evolución hacia un ecosistema empresarial focalizado en el desarrollo y gestión turística y de bienes raíces.
Se presentó la nueva marca con un innovador formato: una experiencia introspectiva, que traslada el cuidado de esta nueva etapa, inspirada en ‘Raíces y horizontes’, concepto que conecta su legado con su visión de futuro


