La incertidumbre definió 2025. En América Latina y el Caribe (ALC), la incertidumbre económica, social y política alcanzó máximos históricos. Esto continuará en 2026, impulsado por alianzas geopolíticas, normas comerciales cambiantes y un calendario electoral denso.
Estas fuerzas están moldeando las perspectivas de desarrollo de forma desigual. Algunos países se están beneficiando de precios más altos de las materias primas y de un renovado interés de los inversionistas, mientras que otros siguen atascados en un bajo crecimiento o enfrentan una vulnerabilidad creciente. Los choques climáticos son cada vez más frecuentes y costosos, al tiempo que las personas envejecen más rápido de lo que los sistemas de cuidado pueden adaptarse.
Este #GraphForThought destaca las tendencias a seguir en el ámbito del desarrollo en ALC en 2026, revelando los riesgos que se aproximan, pero también dónde podrían surgir nuevas oportunidades en un mundo más fragmentado e incierto.
1. Esperar lo inesperado: la incertidumbre sigue aumentando a medida que las presiones globales e internas convergen
La incertidumbre en ALC ha ido aumentando desde la pandemia, pero 2025 marcó una clara ruptura con el pasado. Los niveles alcanzaron un máximo histórico —más de 2,5 veces más altos que en 2024— impulsados en gran medida por fuerzas externas.
Un panorama geopolítico cambiante, liderado por cambios en las políticas en Estados Unidos, ha sido un factor central. A medida que Estados Unidos ascendió a la cima del ranking global de incertidumbre, los efectos se trasladaron a ALC a través del comercio, la inversión, los flujos migratorios y financieros, las remesas, y la gobernanza democrática. Los cambios en la política migratoria estadounidense han provocado el regreso de migrantes o reestructuraciones internas en la región, con implicaciones económicas, sociales y de seguridad. Es probable que esta tendencia se intensifique en 2026, con las políticas anti-migratorias ganando terreno en partes del mundo.
La dinámica interna también está amplificando esta volatilidad. En 2026, siete países, que representan más de la mitad de la población de la región (52%), experimentarán transiciones presidenciales, en un momento en que ALC es la región con la mayor polarización política del mundo. La superposición entre la incertidumbre global y el cambio político interno aumenta el riesgo de reversar políticas, retrasos en la inversión e inestabilidad a corto plazo.

%204.23.13%20p.m..png)
%204.23.33%20p.m..png)