El comercio electrónico avanza a gran velocidad hacia modelos impulsados por inteligencia artificial (IA), pero este salto tecnológico llega acompañado de una creciente ola de riesgos digitales que podrían definir la ciberseguridad y la privacidad en 2026. Así lo advierte Kaspersky en su Boletín de Seguridad 2025, un informe que analiza incidentes reales en el sector retail y e-commerce y proyecta las principales amenazas para el próximo año.
Según el estudio, 2025 evidenció un deterioro del panorama de seguridad digital en las compras en línea: el 14.41% de los usuarios del sector retail enfrentó amenazas web y el 22.20% sufrió ataques directamente en sus dispositivos. En el ámbito empresarial, el 8.25% de las compañías de retail y comercio electrónico fue víctima de ransomware, con un alarmante aumento del 152% en detecciones de este tipo de ataques en usuarios B2B respecto a 2023.
El phishing se consolidó como el principal vector de ataque. Entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, Kaspersky bloqueó 6.7 millones de intentos de acceso a enlaces fraudulentos dirigidos a compradores online, plataformas de pago y empresas de reparto. Más de la mitad (50.58%) se enfocó en tiendas virtuales, reflejando la vulnerabilidad de los consumidores en entornos digitales.
El informe también subraya que las temporadas de alta demanda —como Black Friday, Navidad y eventos de ofertas— continúan siendo terreno fértil para los ciberdelincuentes, quienes aprovechan la reducción de la vigilancia de los usuarios para infiltrar campañas de phishing camufladas entre promociones legítimas.
De cara a 2026, Kaspersky anticipa nuevos desafíos derivados de la expansión de la IA en las compras digitales. Los chatbots y asistentes conversacionales recopilarán datos más detallados sobre hábitos y preferencias, elevando el riesgo de uso indebido o filtración de información sensible. Además, los asistentes de compra con IA se integrarán en navegadores y plataformas externas, ampliando el rastro de datos fuera del control directo de las tiendas.
Otro riesgo emergente será la búsqueda de productos mediante imágenes. Aunque esta funcionalidad facilita la experiencia del usuario, también podría exponer datos personales visibles en fotografías, como rostros, interiores de viviendas o direcciones, si no se maneja con estándares de privacidad adecuados.
“Estamos viendo un cambio profundo en la forma en que las personas descubren y eligen productos online. La transición hacia interacciones más visuales y conversacionales implica que los usuarios comparten más información sin percatarse, y que las empresas gestionan volúmenes de datos cada vez más delicados. En 2026, el reto será no solo protegerlos de ataques externos, sino también usarlos con transparencia y responsabilidad”, explicó Lisandro Ubiedo, analista Senior del Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky.
Ante este escenario, los expertos recomiendan a los consumidores ser más cautelosos con su información personal, desconfiar de ofertas inesperadas y reforzar su seguridad digital mediante soluciones integrales de protección.
Para las empresas, la prioridad será blindar su infraestructura contra phishing y ransomware, adoptar herramientas de monitoreo en tiempo real y, en caso de no contar con equipos especializados, recurrir a servicios gestionados de detección y respuesta ante incidentes.
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