Periódico Dominicano Libre de Prejuicios; Porque somos Imparcial siendo Objetivo

Imparcial RD

La inversión mundial repunta, pero sin impulso productivo



La inversión global crece, pero se estanca el motor productivo

Los flujos de inversión extranjera directa repuntaron en 2025, aunque el avance estuvo dominado por movimientos financieros y no por nuevos proyectos productivos, según un informe de la UNCTAD.

La inversión extranjera directa (IED) mundial volvió a crecer en 2025 tras dos años de debilidad, pero el repunte no se tradujo en una recuperación sólida de la inversión productiva, advirtió este martes la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

De acuerdo con el informe, los flujos globales de IED aumentaron un 14 %, hasta alcanzar los 1,6 billones de dólares. Sin embargo, la mayor parte de ese crecimiento estuvo impulsada por transacciones financieras y no por la expansión de capacidades productivas, un elemento clave para el desarrollo económico sostenible.

La UNCTAD detalla que más de 140.000 millones de dólares del incremento total provinieron de flujos canalizados a través de centros financieros internacionales. Al descontar estos movimientos, el crecimiento real de la inversión extranjera mundial se reduce a apenas un 5 %, lo que confirma la fragilidad de la inversión subyacente.

Señales débiles de inversión real

Los principales indicadores de inversión productiva se mantuvieron deprimidos durante todo el año. El valor de las fusiones y adquisiciones transfronterizas cayó un 10 %, mientras que el financiamiento internacional de proyectos descendió por cuarto año consecutivo.

En términos concretos, la inversión productiva retrocedió un 16 % en valor y un 12 % en número de operaciones, situándose en niveles no vistos desde 2019. A esto se suma una reducción del 16 % en los anuncios de proyectos de nueva planta, considerados un termómetro directo del dinamismo productivo, pese a que los montos totales se mantuvieron elevados por la presencia de pocos megaproyectos.

Para la UNCTAD, estas cifras confirman que la IED se orienta cada vez más hacia la especulación financiera y menos hacia la generación de empleo, transferencia tecnológica y fortalecimiento industrial.

Brechas regionales más profundas

El informe subraya además una marcada desigualdad regional. Los flujos de IED hacia las economías desarrolladas crecieron un 43 %, hasta los 728.000 millones de dólares, con Europa y los centros financieros liderando el avance. La Unión Europea registró un alza del 56 %, impulsada por grandes adquisiciones transfronterizas y la recuperación de economías como Alemania, Francia e Italia.

En contraste, las economías en desarrollo vieron caer la inversión un 2 %, hasta 877.000 millones de dólares, aunque aún concentraron el 55 % del total mundial. Los países menos adelantados fueron los más afectados: tres de cada cuatro registraron flujos estancados o en descenso, agravando las brechas de financiamiento para el desarrollo.

Concentración sectorial y retrocesos verdes

La UNCTAD también alerta sobre un cambio estructural en los patrones de inversión, con una creciente concentración en sectores intensivos en capital. Los centros de datos absorbieron más de una quinta parte del valor de los proyectos de nueva planta en 2025, con anuncios superiores a los 270.000 millones de dólares, impulsados por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial y redes digitales.

Aunque la inversión en semiconductores aumentó un 35 % en valor, el número de proyectos disminuyó en sectores expuestos a aranceles y dependientes de cadenas globales de valor, como textiles, electrónica y maquinaria. Los principales megaproyectos se concentraron en pocos países, encabezados por Francia, Estados Unidos y Corea del Sur, junto a mercados emergentes como Brasil, India, Tailandia y Malasia.

En materia de infraestructura, la inversión internacional cayó un 10 %, afectada sobre todo por la reducción de proyectos de energías renovables, ante la reevaluación de riesgos regulatorios y de ingresos por parte de los inversionistas. Aunque el capital nacional compensó parcialmente este descenso, el organismo advierte que el cambio podría ampliar los déficits de inversión en los países más dependientes del financiamiento externo.

Perspectivas cautelosas

De cara a 2026, la UNCTAD prevé un crecimiento moderado de la IED si mejoran las condiciones financieras globales. No obstante, advierte que, sin políticas activas para reactivar la inversión productiva, los flujos seguirán concentrándose en pocas regiones y sectores, limitando su impacto real en el desarrollo económico mundial.