La falta de información sobre la exposición de datos personales facilita los fraudes telefónicos y las estafas mediante ingeniería social
SANTO DOMINGO.– El 56 % de los latinoamericanos mayores de 60 años afirma desconocer si sus datos personales han sido expuestos en recientes filtraciones de información, una situación que, según Kaspersky, aumenta su vulnerabilidad frente a llamadas fraudulentas, extorsiones y otras modalidades de ciberdelincuencia.
La compañía de ciberseguridad advierte que los delincuentes están utilizando información obtenida de bases de datos filtradas para elaborar engaños cada vez más personalizados. Nombres completos, domicilios y otros datos reales son empleados para hacerse pasar por representantes de bancos, instituciones, empresas e incluso familiares de las potenciales víctimas.
Esta modalidad se apoya en la ingeniería social, una técnica de manipulación psicológica que busca generar confianza, miedo o sensación de urgencia para conseguir que la persona revele información confidencial, realice transferencias de dinero o permita el acceso a sus cuentas.
Datos reales que aumentan la credibilidad del engaño
Los adultos mayores representan un grupo especialmente atractivo para los ciberdelincuentes debido a la combinación de varios factores: menor familiaridad con determinadas formas de fraude digital, mayor confianza en canales tradicionales como las llamadas telefónicas y poca visibilidad sobre la cantidad de información personal que circula en internet.
Los atacantes aprovechan estas circunstancias para construir historias aparentemente legítimas. Una llamada en la que el delincuente conoce correctamente el nombre, domicilio u otros detalles personales puede generar una falsa sensación de seguridad y reducir la capacidad de la víctima para cuestionar el contacto.
A partir de información expuesta en filtraciones, los criminales pueden elaborar comunicaciones mucho más convincentes y utilizarlas para perpetrar fraudes financieros, robo de identidad y otras estafas.
¿Qué hacen después de una filtración?
El estudio también revela diferencias en la respuesta de los adultos mayores cuando descubren que su información pudo haber quedado comprometida.
El 51 % revisa sus cuentas bancarias para comprobar si existen transacciones no autorizadas, mientras que 48 % cambia las contraseñas de sus cuentas digitales. Otro **32 % actualiza las claves utilizadas para acceder a sus servicios de banca en línea.
Sin embargo, un 13 % reconoce que no tomó ninguna medida después de conocer que su información había sido expuesta en internet.
A nivel global, aproximadamente el 21 % de las personas mayores de 55 años no adopta ninguna medida para proteger su entorno digital, según los datos citados por Kaspersky.
La inteligencia artificial eleva el nivel de las estafas
Carolina Mojica, gerente de Productos para el Consumidor para NOLA y SOLA en Kaspersky, explicó que la ingeniería social aprovecha emociones como el miedo, la confianza y la urgencia.
La ejecutiva señaló que para las generaciones que se incorporaron al entorno digital en una etapa más avanzada de sus vidas puede resultar particularmente difícil identificar las nuevas modalidades de fraude.
Mojica advirtió, además, que los delincuentes están recurriendo a tecnologías como la inteligencia artificial para desarrollar engaños más convincentes y personalizados.
Por ello, recomendó fortalecer la educación digital dentro de las familias, conversar con los adultos mayores sobre la evolución de las estafas y utilizar herramientas de seguridad capaces de detectar y bloquear interacciones potencialmente peligrosas.
Recomendaciones para evitar las estafas
Kaspersky ofrece varias recomendaciones para ayudar a los adultos mayores a reconocer y evitar llamadas y mensajes fraudulentos:
1. Que conozcan tus datos no significa que sean de confianza.
Si una persona menciona correctamente tu nombre, dirección u otros datos personales durante una llamada, no significa que el contacto sea legítimo. Esa información pudo haber sido obtenida mediante una filtración. Lo recomendable es finalizar la comunicación y verificar la situación utilizando canales oficiales.
2. Comparte menos información personal en internet.
Evita publicar públicamente el domicilio, número telefónico, fecha de nacimiento, lugares que frecuentas o información sobre familiares. También es importante revisar periódicamente la configuración de privacidad de las redes sociales.
3. Verifica periódicamente si tus datos fueron expuestos.
Los familiares pueden ayudar a comprobar si las cuentas de correo electrónico aparecen vinculadas a alguna filtración de datos. Si se detecta una exposición, se recomienda cambiar inmediatamente la contraseña afectada y cualquier otra clave que haya sido reutilizada, además de activar la autenticación de dos factores.
4. Establece una forma de verificar llamadas familiares.
Ante una llamada o mensaje en el que supuestamente un familiar enfrenta una emergencia y solicita dinero, es aconsejable contar previamente con un mecanismo de comprobación de identidad. Nunca se debe realizar un pago basándose únicamente en una llamada, una voz o un mensaje.
5. Mantén protegidos los dispositivos.
Utilizar soluciones de ciberseguridad confiables y mantenerlas actualizadas puede proporcionar una capa adicional de protección en teléfonos y computadoras. Estas herramientas ayudan a detectar sitios fraudulentos, enlaces maliciosos y otras amenazas digitales.
La principal recomendación es mantener una actitud de precaución ante cualquier comunicación inesperada que utilice información personal para generar confianza. Conocer los datos de una persona no demuestra que quien está al otro lado de la llamada sea quien afirma ser.

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