Estudio de Kaspersky señala que el 79 % de las organizaciones de la región identifica a las personas como un elemento que puede facilitar ataques exitosos
Santo Domingo, R.D. — Las personas se han convertido en uno de los principales factores de preocupación para las empresas de América Latina frente a los ciberataques. Un estudio de Kaspersky revela que el 79 % de las organizaciones de la región considera que aspectos relacionados con el factor humano pueden contribuir al éxito de una amenaza informática, incluso por encima de determinados controles técnicos.
La investigación, realizada entre 1,800 especialistas en seguridad de tecnologías de la información y responsables de decisiones en ciberseguridad de 18 países, analiza los principales desafíos que enfrentan las compañías para prevenir, detectar y responder ante incidentes.
Falta de experiencia encabeza las preocupaciones
Entre los riesgos asociados al personal, la falta de experiencia de los equipos de TI y ciberseguridad ocupa el primer lugar en América Latina, con un 27 % de las menciones.
Según el estudio, esta brecha puede dificultar la identificación, análisis y respuesta ante amenazas cada vez más sofisticadas, particularmente cuando los especialistas no disponen de la preparación necesaria para actuar con rapidez durante un incidente.
La sobrecarga laboral de los equipos de TI y ciberseguridad ocupa el segundo puesto, con un 23 %.
El exceso de tareas, alertas y procesos puede reducir el tiempo disponible para actividades preventivas, investigación de incidentes y detección temprana de comportamientos anómalos.
En tercer lugar aparece la baja concientización de los empleados en materia de ciberseguridad, señalada por el 21 % de las organizaciones consultadas.
Este escenario puede favorecer ataques de phishing, ingeniería social y otras modalidades de engaño dirigidas directamente a los trabajadores.
Los ciberdelincuentes explotan las vulnerabilidades humanas
Kaspersky advierte que los atacantes recurren cada vez más a técnicas de ingeniería social para acceder a las organizaciones.
Un empleado puede ser inducido a revelar información confidencial o ejecutar una acción que facilite el acceso de los delincuentes a sistemas corporativos. Del mismo modo, los errores de configuración que pasan inadvertidos en equipos sometidos a una elevada carga de trabajo pueden incrementar la exposición de una empresa.
Eduardo Chavarro, director del Equipo Global de Respuesta a Incidentes para Américas de Kaspersky, sostuvo que disponer de tecnología avanzada no elimina las vulnerabilidades relacionadas con las personas.
“Una estrategia de ciberseguridad puede contar con tecnología avanzada, pero seguirá siendo vulnerable si las personas que la operan están sobrecargadas, no tienen la experiencia necesaria o no saben reconocer una amenaza”, afirmó Chavarro.
El ejecutivo planteó que las organizaciones deben complementar la inversión tecnológica con el fortalecimiento de las capacidades de sus equipos, la reducción de la presión operativa y el desarrollo de una cultura de seguridad.
Recomendaciones para reducir los riesgos
Entre las medidas sugeridas por los especialistas de Kaspersky para disminuir las vulnerabilidades asociadas al factor humano figuran:Capacitar continuamente a los equipos de TI y ciberseguridad, actualizando conocimientos y practicando la identificación de nuevas modalidades de ataque.
Extender la formación a todos los empleados, mediante capacitaciones periódicas y simulaciones de phishing que permitan reconocer posibles engaños y responder adecuadamente.
Reducir la sobrecarga de los especialistas y revisar los procesos internos, mediante una adecuada priorización de alertas, responsabilidades definidas y automatización de tareas repetitivas.
Adoptar herramientas de seguridad acordes con las necesidades de cada organización, de acuerdo con su nivel de madurez y capacidad operativa.
Combinar la preparación de los empleados con apoyo especializado ante incidentes, para facilitar la investigación, contención y respuesta cuando ocurra una amenaza.
La investigación pone de relieve que la protección de una organización no depende únicamente de sus sistemas y herramientas digitales. La preparación del personal, la distribución adecuada de las cargas de trabajo y la capacidad para reconocer comportamientos sospechosos también forman parte de las medidas destinadas a reducir la exposición frente a los ciberdelincuentes.
Nota metodológica: Kaspersky realizó la investigación entre 1,800 especialistas en seguridad de TI y responsables de la toma de decisiones en ciberseguridad de 18 países, entre ellos Brasil, Colombia y México, además de naciones de Europa, Asia, África y Medio Oriente.

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