EE. UU. cobra impuestos aunque no vivas allí: la regla fiscal que pocos conocen y que puede costarte miles de dólares
By: Ruperto Alis / Imparcial RD
El sistema tributario de Estados Unidos es uno de los más estrictos y particulares del mundo: obliga a sus ciudadanos y residentes legales a declarar impuestos aun cuando vivan, trabajen y generen ingresos fuera del país. Este principio, basado en la ciudadanía y no únicamente en la residencia, ha provocado sanciones millonarias a miles de contribuyentes que desconocían la ley.
A continuación, una explicación educativa y financiera, con datos reales, sobre cómo funciona esta normativa, quiénes están obligados a cumplirla y que exige la legislación estadounidense.
EE. UU. grava los ingresos globales de sus ciudadanos
A diferencia de la mayoría de los países, Estados Unidos aplica el principio de “Ingreso Mundial”, lo que significa que todo ciudadano o residente permanente (titular de Green Card) debe declarar ante el IRS cualquier ingreso obtenido en cualquier parte del mundo.
Este esquema está regulado por el Internal Revenue Code (Código de Rentas Internas) y se refuerza con leyes específicas como:
FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act): obliga a bancos extranjeros a reportar cuentas de ciudadanos estadounidenses.
FBAR (Foreign Bank and Financial Accounts): exige informar cuentas bancarias fuera de EE. UU. cuando superan ciertos montos.
Para el IRS, si eres ciudadano o residente legal, tu “hogar fiscal” sigue siendo Estados Unidos, aunque vivas en otro país.
¿Qué ingresos deben declararse?
El contribuyente debe reportar todos los ingresos, incluyendo salarios, honorarios profesionales, rentas de alquiler, dividendos, intereses bancarios y ganancias por venta de propiedades, sin importar el país donde se generaron.
No declarar estos ingresos no elimina la obligación; por el contrario, expone al contribuyente a multas severas.
Herramientas legales para evitar pagar impuestos dos veces
Para reducir o eliminar la doble tributación, la ley contempla varios mecanismos:
FEIE – Foreign Earned Income Exclusion: permite excluir ingresos ganados en el extranjero hasta US$130,000 para el año fiscal 2025.
Foreign Tax Credit (FTC): concede un crédito dólar por dólar por impuestos ya pagados en otro país.
Foreign Housing Exclusion: deducción adicional por gastos elevados de vivienda en el exterior.
Aunque estas herramientas pueden reducir la factura fiscal a cero, solo aplican si se presenta la declaración.
¿Quiénes están obligados a declarar en 2026 (ingresos 2025)?
Los umbrales oficiales del IRS son los siguientes:
Soltero: desde US$15,000 (menores de 65 años)
Casado declarando conjunto: desde US$30,000
Cabeza de familia: desde US$22,500
Casado declarando separado: desde US$5
Además, cualquier persona que trabaje por cuenta propia debe declarar si obtuvo US$400 o más, sin importar su lugar de residencia.
Reportes obligatorios fuera de la declaración
FBAR (FinCEN 114): obligatorio si las cuentas extranjeras superaron US$10,000 en cualquier momento del año.
Formulario 8938 (FATCA): requerido para activos financieros en el extranjero desde US$50,000.
No son impuestos, pero las multas por no reportarlos pueden superar los US$10,000 por omisión.
Requisitos para excluir ingresos del extranjero (FEIE)
El IRS exige cumplir al menos una de estas pruebas:
Presencia física: 330 días completos fuera de EE. UU. en un período de 12 meses.
Residencia de buena fe: vivir legalmente en otro país durante todo el año fiscal.
La exclusión solo aplica a ingresos laborales, no a rentas pasivas.
Explicación clara de la ley estadounidense
En términos simples, la ley fiscal de EE. UU. establece que la obligación tributaria nace por la ciudadanía o residencia legal, no por el lugar donde se vive. Esto significa que el IRS exige información financiera anual, aunque no se deba pagar impuestos.
El incumplimiento no se mide solo por dinero adeudado, sino por no presentar formularios. Por eso, incluso quienes no deben pagar un solo dólar pueden enfrentar sanciones graves, problemas migratorios y pérdida de beneficios fiscales.
La legislación contempla programas de regularización, como el Streamlined Filing Compliance Procedures, para quienes no declararon por desconocimiento y desean ponerse al día sin penalidades severas.
Recomendación final
No asumir que “vivir fuera” elimina la obligación fiscal es el error más común. La ley estadounidense castiga la omisión, no la ignorancia. La asesoría de un contador certificado especializado en International Tax es clave para cumplir la ley y proteger el estatus legal.
Impuestos sin fronteras: lo que todo ciudadano estadounidense debe saber para cumplir con el IRS viviendo en el extranjero
Comprender el sistema fiscal de Estados Unidos es esencial para millones de ciudadanos y residentes que viven o generan ingresos fuera de su territorio. A diferencia de la mayoría de los países, EE. UU. aplica un modelo de tributación basado en la ciudadanía, no únicamente en la residencia física, lo que implica obligaciones fiscales globales incluso si la persona no pisa suelo estadounidense durante todo el año.
Este esquema, regulado por el Internal Revenue Code, establece que los ciudadanos y residentes permanentes deben declarar sus ingresos mundiales ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS), sin importar el país donde se produzcan. Para reforzar este control, el Gobierno estadounidense implementó normas clave como FATCA (Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras) y el FBAR, mecanismos que obligan a reportar cuentas y activos financieros mantenidos fuera del país.
El principio del ingreso mundial
Bajo la ley estadounidense, quien posea ciudadanía o “Green Card” mantiene su “hogar fiscal” en EE. UU. Esto significa que salarios, honorarios profesionales, alquileres, dividendos, intereses bancarios o ganancias por venta de propiedades en el extranjero deben ser reportados anualmente, aun cuando ya hayan sido gravados por otra nación.
Cómo evitar la doble tributación
Para impedir que los contribuyentes paguen impuestos dos veces por el mismo ingreso, la legislación contempla herramientas legales de alivio fiscal. Entre las más utilizadas se encuentra la Exclusión de Ingresos Ganados en el Extranjero (FEIE), que permite excluir hasta 130,000 dólares de ingresos obtenidos fuera del país en el año fiscal 2025. A esto se suma el Crédito por Impuestos Extranjeros (FTC), que reduce dólar por dólar el impuesto estadounidense cuando ya se tributó en otro país, y la Exclusión por Vivienda en el Extranjero, diseñada para compensar costos elevados de alojamiento.
Obligaciones formales para estar en cumplimiento
Cada año, el contribuyente debe presentar el Formulario 1040, incluso si no adeuda impuestos, para poder aplicar exclusiones o créditos. Además, el FBAR (Formulario FinCEN 114) es obligatorio si el saldo combinado de cuentas extranjeras superó los 10,000 dólares en cualquier momento del año. En casos de activos financieros significativos, también debe incluirse el Formulario 8938, exigido por FATCA. La omisión de estos reportes puede acarrear multas superiores a los 10,000 dólares por infracción.
¿Quiénes están obligados a declarar en 2026?
Para los ingresos obtenidos en 2025, los umbrales de declaración varían según el estado civil y la edad. Por ejemplo, una persona soltera menor de 65 años debe declarar si supera los 15,000 dólares en ingresos brutos, mientras que una pareja casada que declara en conjunto debe hacerlo a partir de 30,000 dólares. Un punto crítico es el caso de los casados que declaran por separado: con apenas 5 dólares de ingreso ya existe obligación de presentar declaración.
Los trabajadores independientes enfrentan reglas más estrictas: si obtuvieron 400 dólares o más en ganancias netas, deben declarar sin importar otros límites. Un error frecuente es asumir que la exclusión automática elimina la obligación de declarar; en realidad, el formulario debe presentarse para reclamar formalmente ese beneficio.
Reglas para aplicar la exclusión FEIE
El IRS exige cumplir con una de dos pruebas para acceder a la FEIE. La Prueba de Presencia Física requiere permanecer al menos 330 días completos fuera de EE. UU. dentro de un período de 12 meses consecutivos. La Prueba de Residencia de Buena Fe, en cambio, aplica a quienes se establecen de forma permanente en otro país durante un año fiscal completo, demostrando vínculos claros como vivienda, impuestos locales o residencia familiar.
La exclusión solo cubre ingresos activos, no rentas pasivas como dividendos o intereses, y su límite es individual. Además, no puede combinarse sobre el mismo dinero con el crédito por impuestos extranjeros.
¿Qué dice la ley de EE. UU., en términos simples?
La ley estadounidense establece que ser ciudadano o residente implica una obligación fiscal permanente, vivas donde vivas. No declarar, aunque no se deban impuestos, constituye una falta grave. El objetivo del sistema no es castigar la vida en el extranjero, sino garantizar transparencia y control sobre los ingresos globales. Para quienes no han cumplido en años anteriores por desconocimiento, el IRS ofrece el programa Streamlined Filing Compliance Procedures, que permite regularizar la situación con penalidades reducidas si no hubo intención de evadir.
Conclusión: Vivir fuera de Estados Unidos no exime de responsabilidades fiscales. Declarar a tiempo, usar correctamente las exclusiones y apoyarse en un contador especializado en impuestos internacionales es la forma legal y segura de evitar sanciones y proteger el estatus migratorio.
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